Edwing
Me he quedado en silencio algun tiempo dedicado a contemplar la inclemencia del tiempo y el rigor de la memoria. Hoy es un nuevo día, como todos los demás, y las cosas se acercan a mi mucho más rápido de lo que puedo huír.
Muchas cosas pasan, el país se mantiene en esa duermevela de siempre, entre la catástrofe anunciada y el paraíso de cucaña prometido... yo estoy viendo las noticias, tomando cafe, fumando un cigarrillo, dando una clase, dejando pasar el día, hablando aquí coqueteando allá, mirando las tetas de acullá... me pregunto ahora como puede este mundo asqueroso hacerse querido, dulce, amado, como puede la vida tener justificación (al menos precaria) y no encuentro un buen motivo. Sin embargo hay gente que quiero, hay personas que no voy a olvidar, hay lugares a los que vuelvo cada tanto para encontrarme conmigo, hay cielos que he aprendido a apedrear.
Ella, como diria mundo rio, viento, flor, o rosa.
Yo, sin más.


Mario Hidalga Redondo dijo
Yo creo, Maqroll, que el mundo es hermoso, lo que pasa es que a veces lo miramos aviesamente por ruptura con nosotros mismos, y lo vemos con garras y por tanto no nos gusta.
Pero es verdad, siempre nos queda algún alma para amar o algún cuerpo por mirar.
Te felicito por el avatar: la montaña Victoria. Yo la he pintado.
Un saludo desde España
24 Febrero 2008 | 02:55 AM