Cuando aún era un niño tuve la oportunidad de leer El principito, bello libro que desde entonces conservo y que releo siempre con el secreto provecho que nos proveen los buenos libros. Muchos creen que El Principito es exclusivo para el público infantil y en ello no pueden estar más equivocados. Sea esta una ocasión para demostrarlo.
Nadie que haya leído el principito habrá olvidado el personaje que reinaba desde su trono, sobre un pequeño planeta solitario. Confieso que siempre sentí una honda simpatía por aquel noble rey que cubría con su capa el planeta que regía y que buscaba un súbdito. La máxima que guiaba las acciones de este personaje era muy simple, solo se tiene un poder absoluto cuando se dan órdenes razonables. Sabio principio
El día de hoy, martes seis de octubre de 2009, entró en vigencia en el municipio de Lorica, Córdoba, un nuevo decreto por medio del cual se prohíbe transportar acompañantes en las motocicletas los días martes y jueves de cada semana. La restricción solo aplica para los hombres y se extiende hasta las seis de la tarde. Ahora bien, esta medida de por sí inusual, se aplica a un municipio que se mueve en motocicleta.
Como es bien sabido, el mototaxismo se ha convertido en la solución más eficaz para los problemas de transporte de buena parte de los municipios de la Costa Caribe colombiana, así como en el enemigo número uno de los conductores de taxi y de buses de la región, quienes constantemente se quejan de la imposibilidad de competir en materia de precios con los mototaxis. En la puja entre los intereses de los transportadores y los sencillos conductores de motocicletas ha venido a mediar el Estado a través de las administraciones municipales, siempre desde una perspectiva restrictiva, fruto de esta visión es por ejemplo “el día sin moto” que ya forma parte de la cotidianidad de no pocos municipios del país.
Ahora bien, debido al aumento alarmante del número de homicidios en el municipio, la alcaldía de Lorica en ejercicio de sus atribuciones ha expedido el decreto por el cual se restringe el tránsito de parrilleros, dos días a la semana, entre las seis de la mañana y las seis de la tarde. Al parecer para la administración municipal, la violencia es responsabilidad de las motocicletas y por ello la limitación de su circulación es la solución al problema. Más aún, por el contenido del decreto se deduce que, por alguna razón, solo los hombres pueden disparar desde una motocicleta y esto solo se ocurre los días martes y jueves.
Si se tiene en cuenta que no hay taxis suficientes para cubrir la demanda de transporte, el resultado de semejante medida es simple, las personas están obligadas a no salir de sus casas ó bien, a infringir la ley. Sutiles mecanismos surgen para evadir el control, las rutas se complican entre calles que se alejen de los lugares donde se presume la presencia policial, la ciudadanía misma, que entiende lo inútil de la norma, termina apoyando la infracción de la ley.
Quien escribe estas líneas tuvo que avanzar evadiendo los controles policiales, como si acabara de robarse alguna tienda de barrio, para poder llegar a su casa bajo el sol inclemente de un mediodía en esta “lorica-saudí”.
Si los alcaldes de algunos municipios partieran del simple principio de aquel rey que visitara El Principito, tendríamos muchos menos decretos absurdos que no hacen otra cosa que fungir para la ciudadanía como pedagogía de la transgresión. Definitivamente como decía el personaje del libro de Exupéry “Las personas mayores son muy extrañas.”
